La niña jugaba en su jardín a los trabalenguas.
Llegó sin equivocarse a decir "tres tigres", pero el de cuatro, la miraba. Se dió la vuelta y vió otro mas. Ya eran cinco. Le empezó el miedo. Todos estaban revueltos en la noche oscura, por lo que no se veían bien los colmillos afilados. Si, todos, todos revueltos en el mismo lugar, donde los tigres se "pillan" unos a otros. ¡Ah, los pilla tigres! Empezaba a amanecer y no podían esconderse más entre la oscuridad de la ignorancia del pueblo donde pururaban. Sacaron sus banderitas. Hicieron sus comidas con sus compinches y hasta llamaron a un buitre para disimular la masacre. El pueblo llevaba en la mano escondído, el papel que el tigre disimuladamete le dió, para poner inocentemente su voto en la urna. Entonces, sacó un mantel blanco, puso los platos sobre la mesa y el vino tinto tambien. Un tigre, dos tigres, tres tigres, cuantro tigres, cinco tigres. Empezó la comida...Cinco tigres, cuatro tigres, tres tigres, dos tigres, un tigre, cero tigres.
El trabalenguas fué dicho y la niña no tuvo mas miedo.
miércoles, 14 de mayo de 2008
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