Llegué con lluvia hasta el jardín de mi miope amigo. Lo encontré agachado sobre el mojado cesped, buscando algo. Le toqué la espalda. Se volvió asustado. Había perdído la vista en la profunda tierra mojada Encogió los ojos levantando la cabeza hacia arriba escuchando mi voz. "¿Perdíste algo?" Le pregunté. "¡Ah, eres tu!" Me respondió. Me agaché a su lado poniendo mi mano junto a la suya y palpando, palpando, encontré dos duros y redondos diamantes unidos. "¿Es esto lo que buscas?" Cogiéndolos se lo puso sobre los ojos, miró a los mios y...Así se hizo la estrella matutina.
Desde entonces brillando, me despierto temprano a su lado.
jueves, 15 de mayo de 2008
La carta
Envíame una carta transparente, de esas que son libres y nadie y todos entienden. Una carta sin letras, porque olvidaste al pensar escribir, que laguien esperaba leerla.
Estoy detrás de las montañas y del mar, agazapada, quieta, a la interperie. Mi respiración delata mi lugar y los pajarrácos de cuello pelado, devorarán la paloma que traerá tu carta sin noticias, porqu nadie, ni yo misma, tendrá paz hasta que se lea tu carta, en el Juicio Final.
Estoy detrás de las montañas y del mar, agazapada, quieta, a la interperie. Mi respiración delata mi lugar y los pajarrácos de cuello pelado, devorarán la paloma que traerá tu carta sin noticias, porqu nadie, ni yo misma, tendrá paz hasta que se lea tu carta, en el Juicio Final.
miércoles, 14 de mayo de 2008
ADN
Le dijeron: "Escribe algo sobre tu lugar"
Miró el horizonte y vió el mar y los montes. Sonrió agradecida. Luego siguió la vista hasta llegar a una pequeña puerta donde habitaba la humanidad. Se quedó pensativa. Tomó papel y pluma y dibujó una lágrima. Puso el papel dentro de un blanco sobre y lo selló con su saliva, sintiendo el gusto salobre de su propio ADN. Se que dó pensativa de nuevo y la mandó por barco para que tardase más.
Miró el horizonte y vió el mar y los montes. Sonrió agradecida. Luego siguió la vista hasta llegar a una pequeña puerta donde habitaba la humanidad. Se quedó pensativa. Tomó papel y pluma y dibujó una lágrima. Puso el papel dentro de un blanco sobre y lo selló con su saliva, sintiendo el gusto salobre de su propio ADN. Se que dó pensativa de nuevo y la mandó por barco para que tardase más.
La noche de los políticos tigres
La niña jugaba en su jardín a los trabalenguas.
Llegó sin equivocarse a decir "tres tigres", pero el de cuatro, la miraba. Se dió la vuelta y vió otro mas. Ya eran cinco. Le empezó el miedo. Todos estaban revueltos en la noche oscura, por lo que no se veían bien los colmillos afilados. Si, todos, todos revueltos en el mismo lugar, donde los tigres se "pillan" unos a otros. ¡Ah, los pilla tigres! Empezaba a amanecer y no podían esconderse más entre la oscuridad de la ignorancia del pueblo donde pururaban. Sacaron sus banderitas. Hicieron sus comidas con sus compinches y hasta llamaron a un buitre para disimular la masacre. El pueblo llevaba en la mano escondído, el papel que el tigre disimuladamete le dió, para poner inocentemente su voto en la urna. Entonces, sacó un mantel blanco, puso los platos sobre la mesa y el vino tinto tambien. Un tigre, dos tigres, tres tigres, cuantro tigres, cinco tigres. Empezó la comida...Cinco tigres, cuatro tigres, tres tigres, dos tigres, un tigre, cero tigres.
El trabalenguas fué dicho y la niña no tuvo mas miedo.
Llegó sin equivocarse a decir "tres tigres", pero el de cuatro, la miraba. Se dió la vuelta y vió otro mas. Ya eran cinco. Le empezó el miedo. Todos estaban revueltos en la noche oscura, por lo que no se veían bien los colmillos afilados. Si, todos, todos revueltos en el mismo lugar, donde los tigres se "pillan" unos a otros. ¡Ah, los pilla tigres! Empezaba a amanecer y no podían esconderse más entre la oscuridad de la ignorancia del pueblo donde pururaban. Sacaron sus banderitas. Hicieron sus comidas con sus compinches y hasta llamaron a un buitre para disimular la masacre. El pueblo llevaba en la mano escondído, el papel que el tigre disimuladamete le dió, para poner inocentemente su voto en la urna. Entonces, sacó un mantel blanco, puso los platos sobre la mesa y el vino tinto tambien. Un tigre, dos tigres, tres tigres, cuantro tigres, cinco tigres. Empezó la comida...Cinco tigres, cuatro tigres, tres tigres, dos tigres, un tigre, cero tigres.
El trabalenguas fué dicho y la niña no tuvo mas miedo.
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