miércoles, 1 de septiembre de 2010

Pequeña habitación

Pequeña habitación donde estás guardado, escondido, callado. Nadie te ve, pero te presienten.
Pido perdón al dar vuelta a la llave. No te asustes, soy tu vieja visitante. me sentaré a tu lado,
si me lo permites. ¡Vaya por Dios, olvidé las gafas! Como ves, tampoco hoy te veo. Adiós,
hasta otra tarde. Vuelve a tu sueño sin ser olvidado. Volveré con cuatro ojos, para que cuentes
entre lineas, quien fuiste aquellos días.

ml

Como siempre

Como siempre, llego. Como siempre, me iré. Un paréntisis de tiempo entre yo y yo.
Escucho. Escucho el mar y su cante hondo. Escucho. Escucho la azul flor de jacaranda,
caer sobre el suelo gris frente a la pared blanca de la casa. Escucho. Escucho al Hombre
y...¡Aquí empieza la discrepancia!
El perro ladra en el silencio nocturno y la incansable hormiga, por fin descansa.
Todo tiene su justa dimensión. Pero ya a mí, ¡todo me cansa!

ml