Te ví amigo mio paseando por el rio. Era manso y tu airado. Había viento y tus pasos iban despacio al camino perdído de la rivera baja. Te seguí. Te ví. Al llegar, sacarte del bolsillo de tu abrigo una pequeña botella de chmpagne y la vaciaste sobre el agua del rio. Entonces, te agachaste y en el cuenco de tu mano, ávido bebeíste. Saqué de lejos una foto, para verte a diario aquí en mi ordenador desordenado. Y aquí estás frente a mi, por la simple razón, de que una nueva (para nosotros al menos), tecnología existe, que me dejame verte sin que lo sepas. ¡Ah, del espionaje profundo! Cuidate como me cuido, de que nadie nos vea...¿Será que no existimos???
wd.
lunes, 18 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario