Era pequeñito y blanco, con las orejas puntiagudas y la colita retorcida como una interrogación que iba de un lado para otro, igual que el péndulo de un reloj. Cuando sus curiosos ojos miraban de frente, movía un poco la cabeza hacia un lado pareciendo que sonreía al que miraba. Se llamaba "Hero" o "Héroe". Era cariñoso y alegre, pero temía a la oscuridad del sótano donde dormía en la casa. Era tuzudo y aventurero en la calle, gustándole escaparse del jardín cruzando el peligroso tráfico de esta, donde era felizmente incosciente. Hay un refrán que dice; "Genio y figura, hasta la sepultura." Y allí lo sepultó su destino. ¡Pobre amigo perrito! Ahora estará en el inmortal planeta donde lo bello y bueno se multiplica. Ahora estará con mis otros amigos, aventurandose sin limite de tiempo.
"Platero", con sus cerones llenos de mariposillas blancas, trotará a su lado comiendo uvas moscateles.
"Agapito", mi gatito atigrado y comprensivo, podrá robar comida en la cocina del cielo, sin ser un delito.
"Korea", correrá por una playa interminable, ladrando a su lado como hacía al mio.
"Pelusa", seguro que está sentada en una silla de tres patas contemplado por un ventanal,
un celestial parque.
"Jadilla", con su incansable pata, pedirá una y otra caricia, que Tiuchy le dará tambien incansablemente.
"Hero", se acabó la oscuridad y tu miedo. Ahora eres dueño de la luz y el conocimiento. Ahora tendrás una Mano que tirará pelotas blandas, para que tu, sonriendo, las recojas.
Todos ya sois hero-es de mi pasado.
ML
martes, 29 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario